La putita no dejaba de parar el culo para calentarme hasta que la empiné a la fuerza para darle lo que quería la muy zorra.

2:50 5168 Visitas
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 3,50 de 5)
Cargando…
Descripción

Mi compañera de la Universidad sabe que tengo novia y hasta la conoce, pero a la zorra le valía madres y se pasaba todo el día coqueteándome cuando mi vieja no estaba conmigo. Como sabe que se carga unas pinches nalgotas bien sabrosas, intentaba provocarme todo el tiempo con su enorme culote. Pero como mi vieja está bien loca, nunca la pelé en la escuela, hasta que un día la putita fue a hacer un trabajo de álgebra a mi casa. Aprovechando que estaba solo, apenas me tiró el calzón la zorra, agarré y sin piedad la empiné sobre mi cama y le grité “¿esto querías perra? ¡pues trágatela toda y cuidadito te quejes!” y estaba tan ganosa que paró más el culo para que le entrara chido el chile.