Mi carnal y yo dejando que la vecina nos invite las chelas a cambio de desfundarle la piñata. Esa putita paga con lo que sea con tal de que alguien la pique

Michelle es una paciente frecuente de mi consultorio. Tiene un grave problema hormonal y necesita tratamiento diario de verga. Le apliqué un tratamiento de trozo semanal a ver como trabajaba, fui aumentando la dosis a tres veces por semana pero también necesitó más. Viene bastante seguido a mi consultorio cuando no consigue su medicamento por sus propios métodos, menos mal que soy un doctor bastante amigable. Su último tratamiento, en vista de que esta puta alcanza niveles anormales y sufre de culo cerrado, le receté recibir no solo una sino dos vergas a la vez. Veamos cómo reacciona al tratamiento.